Este es un blog de unión de personas para la sanación de las personas. No se discrimina por ninguna circunstancia. Solo basta colocar el nombre para que se envíe la intención de sanación a la persona deseada.
lunes, 9 de abril de 2012
Acerca de la Psiconeuroinmunología
Entrevista a: Stella Maris Maruso, terapeuta que aplica la psiconeuroendocrinoinmunología:
Tengo 55 años. Nací en Buenos Aires, donde vivo. Educo a personas que atraviesan crisis severas. Estoy casada y he criado cuatro hijos. ¿Política? Ayudar a los demás a vivir hasta el último instante. ¿Dios? No soy religiosa, soy espiritual: experimentar la trascendencia me sana
¿Cuántos pacientes?
Casi 30.000 en los últimos 30 años, con enfermedades de todo tipo, cánceres...
¿Cómo los ayuda?
No tratando de no morir, sino de vivir hasta morir. De morir bien.
¿Qué es morir bien?
Vivir hasta el último instante con plenitud, intensamente. Vivir más no es más tiempo, sino sentirte alegre por estar aquí y ahora.
¿Acaso no vivían antes de enfermarse?
¡Muchos agradecen que su cáncer les haya enseñado a ser felices, a vivir! La enfermedad es una oportunidad de enriquecerse.
Mejor que no llegue.
¡Pero llega! El dolor entra en todas las casas. ¡Y esto hay que saberlo! Deberíamos aprender desde niños que morir es parte de la vida, y a fortalecernos en cada contrariedad.
No nos lo enseñan, es verdad.
Al no aprender a dominar la mente, vivimos arrastrados por ella. Eso es malvivir. ¡La mente es demasiado loca para confiarle tu vida! Confíale tus negocios, ¡pero no tu vida!
¿Por qué no?
La mente va de excitación en excitación, te impide gozar la vida. Los médicos dicen que padecemos "síndrome de déficit de deleite": ¡no sabemos gozar de lo que nos da la vida!
Yo lo procuro.
Un 10% es lo que te pasa y un 90% es lo que haces con lo que te pasa.
Cuestión de actitud. ¿Cuál es la mejor?
Sentir pasión ante la incertidumbre de la vida, ante lo que sea que vaya a traerte.
¿Sea lo que sea?
Sí. Los psiquiatras detectan que hoy padecemos de neurosis noógena: falta de responsabilidad y sentido de la propia existencia.
Pues sí que andamos mal.
Sí, pero la ciencia vanguardista trae buenas noticias: acudiendo a tu interior puedes obtener todo lo que necesites, producir endógenamente todas las drogas analgésicas, euforizantes... ¡Puedes aprender a sanarte!
¿Y prescindir de la medicina?
Hablo de la tercera revolución de la medicina: después de la cirugía y los antibióticos, llega la psiconeuroendocrinoinmunología.
A ver si me cabe la palabra en una línea.
Es la disciplina que integra psiquismo y biología, tras treinta años de investigaciones de sabios como Carl Simonson, Robert Ader, Stanley Krippner...
¿Qué postulan?
La interconexión del sistema nervioso central, el nervioso periférico, el endocrino y el inmunológico. Te lo resumo: ¡las emociones modifican tu capacidad inmunológica!
¿O sea que una emoción puede enfermarme?
La angustia ante lo incierto, el miedo, la desesperanza, elremordimiento, la rabia... ¡Cada una tiene su bioquímica! Y es venenosa, es depresora del sistema inmunológico.
¿De un día para otro?
La salud no es un estado: es un proceso, y muy dinámico. ¡Por tanto, siempre puedes reforzar tu salud si trabajas tus emociones!
¿Las trabaja usted con sus pacientes?
Sí. Hay pacientes ordinarios, sumisos a creencias establecidas, y pacientes extraordinarios, que generan creencias sanadoras.
Creer que puedes curarte... ¿puede curarte?
Hay un viejo experimento famoso: a cuarenta mujeres con cáncer de mama, el médico les contó que la quimioterapia las dejaría calvas. Luego, sólo suministró quimioterapia a veinte mujeres y dejó que las otra veinte creyesen recibirla...
Y no me diga que...
Sí, sí: el 60% de las segundas quedaron tan calvas como las tratadas con quimioterapia. ¿Qué modificó la bioquímica interna de esas mujeres? ¡Sus propias creencias!
Inducidas por el médico.
Lo que demuestra el enorme poder del médico. ¡El médico puede estimular con su actitud la capacidad autocurativa del paciente! Un hijo mío es médico: a él y a todos los médicos les ruego que jamás le digan a un paciente que su condición biológica es irreversible. Ese es el único pecado médico.
Pues hay diagnósticos que desahucian.
Son condenas: matan más que el tumor. Acepta el diagnóstico que sea, ¡pero jamás aceptes un pronóstico! Jamás: si abandonas la esperanza de mejorar, de luchar por tu propia salud..., activas el suicidio endógeno.
Pero sembrar falsas esperanzas...
¿Falsas? A mi padre le pronosticó el médico tres meses de vida por un diagnóstico de cáncer de próstata diseminado al hígado. Trabajamos juntos con amor, relajación, meditación, nutrición... y al año no tenía células cancerosas. Vivió 18 años más.
¿Qué dijo su médico?
"Milagro", dijo. Remisión espontánea. Desde ese día cerré mi empresa y me volqué a ayudar a otros como a mi padre. Y yo hoy vivo en la frontera del milagro: la remisión es un efecto colateral en enfermos que han abrazado las fuerzas de la salud, la vida.
¿Cómo han dado ese abrazo?
Sintiendo que la enfermedad enriquece su vida y que morir no es un castigo, ampliando el círculo de lo que les importa y poniéndose al servicio con amor por la vidaque nos traspasa, escapando de su cabeza y empezando a sentir: a reír, a llorar... Se han permitido asombrarse y han experimentado estados de trascendencia.
¿Qué entiende por trascendencia?
Liberarte de tu historia pasada y del temor por la futura. La meditación ayuda mucho. Y eso cambia tu bioquímica: estás sano, ¡vives! Por el tiempo que sea, estás vivo.
-----------El cáncer de su padre le enseñó cómo ayudar a miles de pacientes desde su Fundación Salud (www.fundacionsalud.org.ar), en Argentina, avalada por científicos de primera fila que la invitan a la facultad de Medicina de la Universidad de Harvard a participar en seminarios de curación espiritual (sic): por aquí aún no nos suena, pero ella me asegura que será el nuevo paradigma médico, en el que el paciente dejará de ser visto como una máquina estropeada que tenga que ser reparada o desahuciada. Esta señora entusiasta me enseña que todo lo que como, pienso y siento va tejiendo mi salud, y que puedo aprender a tejer.
"Hay emociones que pueden matar y otras que te SANAN"
lunes, 20 de febrero de 2012
Todo se puede curar. Tu puedes curarlo todo.

Por Martin Brofman.
Cada síntoma tiene asociada una cierta forma de ser. Para poder liberar el síntoma, debe liberarse la forma de ser asociada con éste. Así pues, el proceso de curación implica un proceso de transformación. Todo se puede curar.
Uno o dos meses de vida
Cuando tuve un cáncer terminal en 1975, me pronosticaron que me quedaban uno o dos meses de vida, y que el final podía llegar de repente, en cualquier momento, si tosía o estornudaba. Me encaré con una realidad donde cada día podía ser mi último día, cada hora mi última hora, y me di cuenta de que cualquiera que fuese el tiempo limitado que me quedase, quería ser feliz.
No tenía sentido vivir en un compromiso. Ya que cada comida era posiblemente la última que comiera, quería comer lo que me viniera en gana, comer lo que a mi cuerpo le apeteciese. No tenía sentido comer lo que no disfrutaba solamente por el hecho de que alguien pensase que sería saludable para mí. Reconocía sus intenciones de amor, pero sabía que no iban con mi forma de ser. Mi camino hacia la salud debía incluir un sentido de placer en todo lo que hacía, y tenía que ser coherente conmigo mismo, ser auténtico. Tenía que creer en el proceso de sanación.
¡Prórroga!
Entonces, me sugirieron que el cáncer era el resultado de un proceso que había empezado en mi conciencia, y que podía usar mi conciencia para deshacerme de él. Mi conciencia había sido el resultado de un programa, de la misma forma en que los resultados que produce una computadora son el efecto de la forma en que fueron programados, yo podía reprogramar mi conciencia.
Me presentaron la idea de que nuestra percepción crea nuestra realidad, y me di cuenta de que debía reprogramar mi conciencia para crear la percepción de que estaba bien. No estaba preparado para un cambio tan brusco, desde la percepción de que era un enfermo terminal, pero me di cuenta de que podía crear mucho más fácilmente la percepción de que me encontraba cada vez mejor y mejor, hasta que estuviera verdaderamente bien.
Había tenido la percepción de que estaba en un estado de deterioro, acercándome cada vez más a la muerte, y supe que si quería tener como resultado final la percepción de que estaba bien, debía cambiar la de ir de mal en peor por la de mejorar cada vez más. También supe que el giro podía ocurrir en cualquier momento. Era cuestión de encender un interruptor en mi mente, e insistir en saber que se había encendido. Decidí que el momento del cambio podía ser en cualquier momento, entonces dejé que fuese ahora.
El cambio
Noté un cambio en mi conciencia, y entonces supe que estaba en un estado de mejoría. También supe la importancia de mantener la integridad de esta decisión, y de ese momento. Supe que todas mis percepciones debían reforzarse con la idea de que me estaba encontrando cada vez mejor. Por ejemplo, podía recordarmelo mientras comía algo que me apetecía, que aquello era exactamente lo que mi cuerpo necesitaba para acelerar el proceso de sanación.
Las sensaciones físicas que sentía como descargas eléctricas en mi cuerpo, que antes reforzaban la idea de que el tumor estaba creciendo, ahora debían percibirse cómo la evidencia de que el tumor estaba mermando. Mi mente buscaba cada vez más y más formas de saber que la mejoría estaba sucediendo.
Sabía que debía permanecer alejado de las personas que insistían en verme todavía como un enfermo terminal, no por falta de amor, simplemente para poder mantener mi propia actitud positiva hacia mi proceso de sanación. Debía estar con gente que deseasen animarme en esta tarea que parecía imposible y que me había propuesto a mí mismo. Cuando me preguntaban cómo me encontraba, insistía en contestar “Cada vez mejor“ y viendo como , de hecho, era verdad.
Sabía que era vital mantener la programación positiva y que ponerme en un estado mental de relajación y hablándome positivamente a mí mismo durante quince minutos, tres veces cada día, formaba parte del proceso programado y que no debía interferir en él de modo alguno. En ocasiones sentía la tentación de no hacer las relajaciones, entonces me recordaba a mí mismo que mi vida estaba en juego. Cualquier tentación, entonces, era algo que estaba entre mi vida y yo, y debía eliminarse, así podría vivir.
Manteniendo la percepción
Al principio, era muy difícil. Encontraba que con mis pensamientos o mis palabras, comprometía fácilmente la integridad del momento del cambio, reconociendo cualquier otra cosa en lugar de la idea de que estaba mejorando, y debía ser honesto conmigo mismo, reconocerlo, y luego saber que estaba perdiendo la ocasión. Entonces, podía decirme que lo que había ocurrido era solamente un proceso de aprendizaje, y que el momento real del cambio era ahora.
Cada vez resultaba más fácil. Era capaz de mantener la integridad durante horas al principio, luego un día, luego dos días, y luego fui sólido. Sabía que el programa estaba funcionando. Era capaz de reconocer la voz de duda en mi interior, y sabía que no representaba la verdad, era capaz de identificar la voz que me daba ánimos. Se convirtió en mi guía, conduciéndome a un estado de salud estable. Era cada vez más capaz de mantener fija la atención en saber que estaban sucediendo cambios positivos . Cuando no notaba un síntoma, me decía que quizás ya nunca volvería a sentirlo . Si volvía a experimentarlo de nuevo, me decía que el proceso aún no había terminado, y que de hecho , notaba ese síntoma menos que antes.
Tenía que saber que los cambios positivos estaban sucediendo ahora, posiblemente justo en el umbral de la capacidad de aviso, así podía anticipar con impaciencia la evidencia para justificar mis percepciones. Naturalmente, siempre fui capaz de encontrar algo que me reafirmara que no era sólo producto de mi imaginación, sino que era real, reforzando así el proceso.
El programa
Durante mis períodos de relajación, me imaginaba el tumor que estaba situado en mi médula espinal a nivel del cuello, e imaginaba que miraba una capa de células cancerígenas muriendo, y siendo liberadas, para ser destruidas por el sistema natural de eliminación de mi cuerpo. Sabía que el cambio, quizás todavía imperceptible, era definitivo. Sabía que cada vez que eliminaba los residuos de mi cuerpo, se eliminaban las células cancerígenas muertas, y me lo recordaba cada vez. Insistía en saber que era verdad.
Sabía que el cáncer representaba algo retenido y no expresado, y ya que el tumor estaba situado en mi chakra de la garganta (centro de energía), había estado reteniendo la expresión de mi Ser. Aunque no estaba muy seguro de lo que esto significaba, decidí que era indispensable que expresase todo. Cada pensamiento, cada sentimiento, cualquier cosa que hubiese en mi conciencia y que quisiese salir, lo expresaba, sabiendo que era vital para mi salud. Anteriormente, había tenido la percepción que la expresión conducía a la discordia, pero ahora veía que lo que expresaba era apreciado por los que me rodeaban, que la expresión y la comunicación llevaban a la armonía.
Anteriormente, había tenido la percepción de que si expresaba lo que realmente quería, algo malo ocurriría. Debía reprogramar la creencia de que si expresaba lo que realmente quería, algo maravilloso ocurriría. Tomé esta decisión y así fue.
Me encontré a mí mismo teniendo cada vez menos en común con mis viejos amigos. Era como si hubiésemos compartido una frecuencia vibratoria en común anteriormente, digamos 547 ciclos, cualquier cosa que esto signifique, y de repente me encontré a mi mismo a 872 ciclos, teniendo pocas cosas en común para comunicar con la gente de 547 ciclos. Tenía que encontrar nuevos amigos que fuesen 872, para tener alguien con quien hablar.
Me sentía atraído hacia el mundo de 872, y ellos hacia mí, como si me hubiese convertido en un imán selectivo, y ciertos elementos hubiesen sido apartados de mi realidad, pues no estaban para nada de acuerdo con el nuevo Ser en el cual me había convertido. Sabía que el proceso era inevitable, y yo no debía interferir. En esa época desarrollé un sentido de compasión y comprensión. Sabía que mi vida dependía del hecho de apartar todos los elementos de mi vida que no estuviesen de acuerdo con mi nueva vibración. El proceso era simple, pero no siempre fácil.
Empezaba cada día como un proceso de descubrimiento de mí mismo, sin ninguna noción preconcebida de quién era, pero con la voluntad de descubrir al Ser emergente, y un sentido de gran placer con cada nuevo descubrimiento.
Me imaginaba la escena que ocurriría en la consulta del doctor después del trabajo que había hecho conmigo mismo. Podía verle examinándome, y descubriendo que no había ningún tumor, quedándose atónito. Podría decir ”Quizás cometimos un error“, jugaba con esta escena en mi mente cada día, durante los momentos de relajación.
Había oído que dentro de la tecnología del programa mental, si me hablaba a mí mismo durante quince minutos tres veces al día, durante 66 días, podía llegar a creer cualquier cosa, y que cualquier cosa que creyese ser verdad, sería verdad.
Unos dos meses después de empezar a trabajar conmigo mismo, fuí examinado por el médico que me había diagnosticado como un enfermo terminal. En el camino hacia el médico, sabía que debía mantener la percepción de que todo estaba bien. Repetí la escena en mi mente, sabiendo que ocurriría de esta forma.
Finalmente, llegó el momento de la verdad. El médico me examinó y no encontró nada. Dijo “Quizás cometimos un error“. Reí durante todo el camino de vuelta a casa.
Transformación
Había transformado mi forma de Ser. Mi estilo de vida había cambiado drásticamente. No tenía sentido para mí un trabajo de nueve a cinco, o llamar a otro Ser mi “superior“, ya que todos somos Seres iguales, y todos con un potencial infinito. Me retiré de Wall Street a los 38 años sin otra idea que la de hacer lo que realmente quería hacer y no hacer lo que realmente no quería hacer, confiando en mi viaje, escuchando mi voz interior. Es una decisión que nunca he lamentado.
Con lo que aprendí de mi relación cuerpo/mente en mi experiencia y la investigación que hice durante mi proceso de sanación, desarrollé un modelo de sanación como una forma de organizar en mi propia mente lo que me había ocurrido, y lo que había funcionado.
Gradualmente, llegué a implicarme en sanar a otras personas cuando las condiciones parecían pedirlo, y haciéndolo vi cada vez más ejemplos de la interfase cuerpo/mente cubriendo otros síntomas. El modelo de sanación que estaba utilizando se convirtió en más y más coherente y multidimensional.
Descubrí la alegría de compartir mis experiencias e ideas con otras personas, y ver como se beneficiaban cuando ponían en práctica estas ideas en sus propias vidas.
El trabajo que realizo ahora como sanador y profesor significa mucho para mí, es importante para los demás también, y es un servicio a la humanidad, y me siento “elevado“ cuando lo hago. Tengo un sentimiento muy fuerte de que hago el trabajo de mi vida. Sé que estoy haciendo lo que vine a hacer a este planeta. Sé que está bien. No es un sentimiento que hubiese tenido anteriormente.
El proceso de transformación es una parte integrante del proceso de sanación, que el Ser esté sanando su visión o liberando alguna enfermedad importante,y en efecto también cuando la condición de desequilibrio no ha alcanzado todavía el nivel físico, sigue existiendo todavía a nivel mental o emocional.
Quienes de entre nosotros reconocemos el proceso, debemos animarlo, y asistirlo donde podamos, de forma que la transformación planetaria que está aconteciendo ahora en el interior de los individuos , pueda acelerarse, y hacerlo de la forma más suave posible.
Ennfermedad o herida muestra en el nivel físico, metafóricamente, lo que ha estado ocurriendo en la conciencia del Ser que experimenta los síntomas. Está relacionado con la forma de Ser de esta persona. Una vez identificados los elementos del Ser de una persona que se relacionan con la condición de desequilibrio físico, éstos pueden cambiarse, pudiendo restaurar la salud y el equilibrio a todos los niveles.
Cuando vemos el cuerpo físico como un mapa de la conciencia que está en él, y siempre en equilibrio con ella, podemos también ver que un cambio en uno implica un cambio en el otro. Cuando ocurre una sanación, se puede esperar un cambio en la personalidad por el hecho de reflejar el cambio en el Ser físico y viceversa.
El “nuevo“ individuo tendrá la misma Esencia de Ser, pero con una forma distinta de interactuar con el entorno, sin lo que había sido una tensión excesiva para este individuo. De hecho, será más él mismo, más quien “realmente “ es.
Puede parecer como si el individuo se hubiese despertado de un sueño digamos “que parecía muy real”, y las cosas tuviesen sentido de una forma distinta. Se habrá retirado un filtro perceptual , un filtro a través del cual se habían determinado los valores , y sin este filtro, se volverán evidentes valores más auténticos. El “nuevo“ Ser puede incluso tener distintos gustos en comida y/o ropa, y distintos hábitos personales. Será una placentera transformación.
Los métodos de sanación que consideran el aspecto del cambio de personalidad, la transformación , están relacionados con la idea de que una causa interior produce un síntoma exterior. Sin los cambios interiores, los síntomas pueden aliviarse en la realidad física, pero no obstante no las causas en el mundo interior y los síntomas pueden crearse de nuevo. El Ser considera entonces que parte de su sistema energético tiene una debilidad natural, de la cual tiene que ocuparse continuamente, hasta que pueda provocar esos cambios interiores , después de lo cual los síntomas no volverán a manifestarse. Después de todo, los síntomas sólo eran necesarios para dar un mensaje al “viejo“ Ser. El “nuevo“ Ser, no teniendo ya la debilidad “innata”, no necesita el síntoma. De hecho, la antigua parte débil puede llegar a ser la parte más fuerte del “nuevo“ Ser. Evidencia de ellos son historias de antiguos pacientes paralíticos que llegaron a ser figuras Olímpicas .
Cuando focalizamos en la transformación además de las otras partes del proceso de sanación, se añade otra dimensión, para acelerar la sanación
El sistema energético humano
En el sistema de energía que todos poseemos, la energía está en un estado constante de flujo. Este flujo de energía está regulado por siete “bombas“ llamadas chakras. Cada chakra representa emociones específicas y determinados niveles de percepción y elementos de la conciencia del Ser; también está asociado a partes específicas del cuerpo, a funciones específicas dentro del cuerpo, glándulas endocrinas específicas y grupos de nervios específicos. Respuestas a cómo el Ser percibe el universo, también se reflejan en los chakras.
Los chakras tienen un estado óptimo de equilibrio y flujo. Una sanación del individuo equilibra los chakras. Cuando esto ocurre, además de restaurar el equilibrio interior y un estado diferente de conciencia, así como un equilibrio físico, el reequilibrio también definirá distintas respuestas al universo percibido por el Ser.
En otras palabras, en un cierto estado de equilibrio de los chakras, el individuo atraerá un determinado tipo de experiencia, y también atraerá un cierto tipo de gente . Cuando la energía cambia en los chakras, como ocurre durante una sanación, el efecto magnético que arrastra a un tipo concreto de persona o experiencia se libera entonces, junto con la vieja manera de responder.
Por ejemplo, un Ser, teniendo distintas interacciones con su madre puede responder bloqueando el chakra asociado con la seguridad y la confianza. El efecto sería de inseguridad como filtro perceptual. El individuo atraería entonces situaciones precarias para justificar la inseguridad, así como mujeres que le recordarían a su madre. Cuando el chakra esta claro, el tipo de mujer que atraía anteriormente será atraída , en cambio, por otros Seres con el mismo tipo de bloqueo en el chakra como los que experimentó antiguamente el Ser que está sanado, dejando espacio para interacciones con mujeres de distinta energía. En consecuencia, las interacciones con el arquetipo de la madre tendrán una resolución distinta, más satisfactoria. Las situaciones que se presentan al Ser también tendrán más sentido de solidez, o el Ser tendrá una nueva perspectiva de confianza para resolver la situación.
Podemos ver, que los chakras no sólo reflejan el entorno exterior, sino que de alguna forma también lo crean.
Con pequeños ajustes en el sistema de energía del Ser, sólo serían aparentes pequeños cambios en la conciencia . En el caso de una enfermedad grave, sin embargo, el Ser necesitaría desesperadamente un mayor ajuste en la conciencia, y entonces los aspectos de la transformación serían más profundos.
Renacimiento
Mientras que el cambio instantáneo siempre es posible y disponible, la mayoría de la gente parece no estar preparada para un cambio tan brusco en su forma de Ser. Los cambios graduales parecen generalmente más confortables para el Ser implicado, así como para los demás en el entorno del Ser.
En un cambio instantáneo, se tiene la experiencia de una súbita clarificación de lo que había sido oscuro, y la sensación algo parecida a lo que podría experimentar un Ser que se encontrara de repente en un cuerpo, mirando una película desarrollándose alrededor suyo, una película que justo acaba de empezar. El Ser se encontraría como uno de los protagonistas, con una sensación de parecer distinto de la forma en que los otros parecerían verle, y como si de hecho, fuese muy distinto. Otros mantendrían la percepción de que el Ser ya no existe.
Sería entonces muy importante para el Ser mantener su nueva forma de Ser, la nueva sensación de claridad o lucidez (aunque posiblemente combinado con la confusa sensación de una novedad repentina) y establecer rápidamente la forma en la cual las cosas toman sentido en la nueva realidad, el nuevo paradigma, con nuevas percepciones. El nuevo Ser debería revisar su relación con el trabajo del viejo Ser, su casa, su pareja, su entorno, etc… y evaluar qué aspectos funcionan armónicamente y qué partes deberían cambiar de alguna forma.
En el caso de un Ser que ha tenido una enfermedad importante, y que ha reconocido la relación entre el estilo de vida y los síntomas físicos, debería existir la voluntad de cambiar todos los aspectos del estilo de vida que no condujeran a la felicidad, porque estaría claro que estos aspectos estarían directamente relacionados con la enfermedad. También estaría claro que de no realizar los cambios necesarios, se recrearían los síntomas de la enfermedad.
Cuando es cuestión de vida y muerte, la elección es clara, y simple, aunque no siempre fácil.
Interacciones
Para las personas cercanas al Ser, podría ser también un tiempo de una gran confusión . Podría parecer como si la persona que conocían, hubiese cambiado de repente, volviéndose loca. Formas habituales de comportamiento y de respuesta desaparecerán, de repente, y esto puede resultar muy confuso. Para la salud y bienestar del Ser, deberían apoyarle totalmente , ya que los intentos de recrear el viejo Ser serían percibidos por el Ser implicado (correctamente) como una amenaza para su salud, e inclusive para su vida.
Debe existir la voluntad de adaptarse a la nueva forma de ser del Ser.
Un cambio gradual es más fácil para la mayoría de la gente, pero se debe enfatizar que la magnitud de un cambio gradual no es menor que la de un cambio inmediato. Solamente se extiende en un período de tiempo más largo. Deben examinarse los mismos temas.Deben hacerse los mismos cambios . Además, el Ser debe mantener un solo propósito en su mente, y mantener este propósito, con la total voluntad de liberar todos los aspectos de su vida relacionados con el estrés y todas las formas de interactuar que no se orienten hacia el éxito, hasta que la vida esté nuevamente en armonía; el estado de salud y de bienestar del cuerpo indica que el Ser vuelve a estar en equilibrio y pueda ahora identificarse con su nueva forma de ser. La transformación y la sanación se habrán entonces completado.
¡Todo se puede curar!
Cuando un individuo que ha estado en desequilibrio toma la decisión de volver a equilibrarse, debe hacer de ello un proyecto de alta prioridad. Nada debe ser más importante. Particularmente en el caso de una enfermedad grave, la vuelta a la salud se convierte en más importante que la familia, amigos, o trabajo. Cuando se ha reconocido el camino a la salud, nada debe interferir en este camino. Es imperativo el desarrollar y mantener una actitud mental positiva.
Cada uno de nosotros es un sistema de conciencia autónoma organizándose a sí mismo. Cada uno de nosotros es un sistema de energía. La energía fluye a través de nuestro Ser, y es dirigida por nuestra conciencia. Esta energía está en un estado de movimiento, de flujo, y en un organismo saludable la energía está en armonía, y fluye suavemente. Cuando el flujo de energía se bloquea o se interrumpe, el organismo lo experimenta como un desequilibrio, y la tendencia del organismo es volver al equilibrio y a la armonía, volver a la salud. Esta tendencia hacia la armonía es un aspecto del amor.
Toda enfermedad, toda herida, es energía bloqueada o interrumpida, o una llamada para el amor. Cada uno de nosotros, incluyéndote a tí, lector, tiene la habilidad de sentir la energía, detectarla, y dirigirla.
Finalmente, toda energía bloqueada puede ser liberada por tu conciencia. No es cuestión de si se puede hacer, sino de cómo puede hacerse.
Dentro de tu Ser, dentro de tu conciencia, está la capacidad de amar. Tienes un potencial de amor infinito, tanto si has decidido como si no manifestarlo. De hecho, el amor es la verdadera naturaleza de nuestro Ser.
Tienes la capacidad de amar en cualquier parte donde exista la percepción de falta de amor, o una llamada para el amor. El amor cura.
Tienes en tu conciencia el potencial y la capacidad de curar cualquier cosa, a cualquier nivel, en tí mismo y también en otro Ser, ya que todo es solamente y energía. Lo que falta es que seas completamente consciente de ello y que actualices este potencial.
Todo se puede curar.
Tú puedes curarlo todo.
viernes, 16 de diciembre de 2011
Oración Espiritual
Invito a todos nuestros queridos lectores a leer las siguientes palabras cuya esencia y significado brotan de sabiduría divina cual lluvia que riega todos los campos e inunda de vida todo lo que toca.
"…cuando el pueblo estaba ya dispuesto a dejar Egipto de su cautiverio y de sus pruebas, para ir en pos del desierto hacia la Tierra Prometida, todo lo previó y lo preparó". De la misma manera debemos ahora prevenirnos y prepararnos, para que en la travesía de esta vida nada llegue a faltarnos.
No olvidemos que aquel pueblo no sólo se proveyó de víveres para el largo camino, sino que también se acordó de orar, de hacer penitencia para purificarse y de formar el propósito de permanecer siempre unido, formando una sola familia. A pesar de muchas pruebas y vicisitudes, el pueblo de Israel logró penetrar en la Tierra de promisión, y esto fue debido a su fe, a su oración y a su unión.
No dudemos que aquella simiente espiritual está nosotros. ¿Por qué entonces no tomamos aquel ejemplo como norma para llegar a la nueva meta?
Bien sabemos que no es el desierto de arena el que nos espera, es la humanidad que se encuentra en plena confusión, abatida y falta de fe; no es una nación o una ciudad de este mundo la que buscaremos, sino la patria del espíritu, la cual se encuentra más allá de lo humano.
Israel surgirá nuevamente para ser como una antorcha en medio de la humanidad, dice el Señor.
Despertemos y démonos cuenta que somos nosotros quienes formamos parte del pueblo espiritual de Israel, pueblo de paz, de luz y espiritualidad.
Dejemos que nuestro corazón sienta todo cuanto afecta y aflige a la humanidad. Oremos por la paz de todos, hagamos brillar nuestros pensamientos en la mente de los demás. Que nuestra presencia en el mundo sea para dar paz, para consolar, para atraer bendiciones sobre nuestros semejantes.
Cuando nos acobardemos al contemplar cómo se ha propagado el dolor, el vicio, la miseria y el egoísmo, y las conciencia nos reclame cumplir nuestra misión espiritual, no temamos porque en cada paso que damos Dios nos reconforta y nos anima con su palabra; no dudemos, porque estas son pruebas que nos templan y son indispensables en nuestro crecimiento espiritual.
El Señor nos dice: tomad la cruz y seguid mi huella. No nos pide desempeñar una misión a la que no estamos suficientemente capacitados, Él conoce muy bien la fortaleza del corazón de cada uno de nosotros, no podemos ni debemos fallarle. Mientras la lucha está en ciernes, hagamos oración, busquemos con gran anhelo mejorar nuestra moral para que nuestra postura ante la vida sea creíble y ejemplo para todos. Al orar por nuestros hermanos, descubriremos el poder y la virtud que tiene la oración. El que se inspira en la oración es invencible ante las pruebas y será capaz de realizar prodigios agradables a los ojos de Dios.
¿Por qué aprisionar a nuestro pensamiento dentro del orbe terrestre, cuando él tiene un mundo de luz más allá de lo material? ¿Por qué sujetar al espíritu a la vida humana, si él tiene un espacio infinito más allá de nuestra mirada y de nuestra mente? Esos mundos del pensamiento y del espíritu se encuentran vírgenes, no hemos querido llegar hasta ellos, porque no hemos sabido orar.
El pensamiento y el espíritu, unidos para orar, crean en el hombre una fuerza superior a toda fuerza humana. En la oración el débil se fortalece, el cobarde se reviste de valor, el ignorante se ilumina, el torpe se despeja. El espíritu, cuando ha logrado armonizar con la mente para alcanzar la verdadera oración, se convierte en un soldado invisible, el cual, apartándose momentáneamente de lo que a su ser toca, se traslada a otros sitios, se libera de la influencia de la materia y se entrega a su lucha de hacer el bien, de conjurar males y peligros, de llevar un destello de luz, una gota de bálsamo o un hálito de paz a los necesitados.
Por todo esto, debemos entender cuánto podemos hacer con el espíritu y con la mente en medio del caos que ha envuelto a la humanidad. Estamos en un mundo de pensamientos e ideas encontradas, donde las pasiones palpitan por el materialismo y los espíritus navegan y se pierden entre tinieblas.
Sólo el que por medio de la oración haya aprendido a elevarse en pensamiento y espíritu a las regiones de la luz, a las moradas de la paz, podrá penetrar en el mundo de contiendas, donde se reflejan todas las pasiones humanas, sin salir vencido y dejando en cambio algo de provecho al bañar con destellos de luz a sus semejantes.
No esperemos a que los días y los tiempos pasen sin haber contribuido al adelanto y liberación de nuestro espíritu. Hagamos cuanto esté de nuestra parte y con nuestra fe dejemos que Dios haga el resto.
Dios es poder y crea milagros en nosotros, por lo tanto, uno de nuestros pensamientos, una de nuestras oraciones puede transformarla en algo tangible y visible ante los ojos."
Reflexionemos, en quién más podrá confiar Dios la misión de restauración, sino en aquellos que con valor han hecho a un lado la venda que cubre el corazón.
Carlos Ponce Noviembre 2011
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Una Oración Muy Poderosa.
Sucedió que durante el programa de televisión “El pulso de la Fe”, que se transmite los domingos a las cuatro de la tarde por Canal 40, cuando el Padre Rafael López López, Misionero del Espíritu Santo, estaba como invitado para explicar la teología de los ángeles, saqué de mi cartera una estampa de San Miguel Arcángel con una oración en italiano en el anverso, que había traído del Monte Gargano, en Italia, del preciso lugar donde se apareció el arcángel Miguel en una gruta, que ahora se encuentra al interior de su santuario. Mostré la imagen y leí a cuadro la oración traduciéndola al español, pues pensé que compartirla con el público sería oportuno para explicar la devoción a los ángeles. Hice notar que es una oración muy poderosa y luego se me ocurrió decir al público que podría enviarla por correo electrónico a quien la solicitara. No imaginé lo que sucedería después…
Al lunes siguiente, ya en mi oficina, al abrir lo correos en la computadora, vi que había más de 600 solicitando la imagen y la oración, pero durante el día llegaron más, al día siguiente más y al otro también. Al momento en que esto escribo, se han recibido ya más de tres mil solicitudes. Hemos tenido que hacer los envíos de las oraciones mediante un servicio de e-mail marketing porque la vía tradicional no lo permitía. Aun ahora continúan llegando solicitudes. Mientras tanto yo me sigo preguntando: ¿Qué es lo que sucedió..?
Pienso que lo que sucedió obedece a tres motivos: La necesidad de Dios, el miedo al demonio y el temor bajo el que ahora se vive en México. En en el programa de televisión habíamos dicho que esa oración a San Miguel Arcángel es muy poderosa para ahuyentar al demonio. También dijimos que esa oración, como toda oración elevada al Cielo con fe, nos libra de todo mal. Con esto me doy cuenta del terror que hoy padecemos los mexicanos, pero me alegra constatar, de manera tan viva, que hoy se siente también un grande anhelo y una creciente necesidad de Dios, aunque a la vez me pregunto ¿qué enorme vacío, soledad y angustia han de experimentar en sus vidas todos aquellos que han perdido la fe y que han expulsado a Dios de sus vidas?
Reproduzco enseguida la Invocación a San Miguel Arcángel: “En el momento de la prueba, debajo de ti encuentro mi refugio, glorioso San Miguel e invoco tu ayuda… (Intención). Con tu poderosa intercesión presenta a Dios mi súplica y obtenme la Gracia necesaria para la salvación de mi alma. Defiéndeme de todo mal y guíame por el camino del amor y de la paz. San Miguel: ilumíname. San Miguel: protégeme. San Miguel: defiéndeme. Amén. Gloria al Padre… (tres veces)”. La imagen de la estampa corresponde a la estatua, del escultor Contucci, que se encuentra colocada en la gruta desde el año 1507.
En Europa hay por lo menos tres lugares que han sido consagrados a San Miguel, son lugares asociados a revelaciones del arcángel. El más antiguo de estos santuarios se erige sobre el Monte Gargano, en Italia (en el talón de la bota italiana), donde las revelaciones de San Miguel fueron certificadas desde el siglo V, cuando se apareció a San Laurencio, obispo de Siponto, hoy diócesis de Manfredonia. De acuerdo a la tradición, San Miguel le dijo que él protegía este lugar y que se le debía construir una iglesia en honor a él y a los otros tres arcángeles. Es de apreciarse su magnanimidad al querer incluir a los otros ángeles de manera que ellos también sean honrados, lo que demuestra una sola verdad: su supremacía sobre todos los ángeles.
Ha sido confirmado que en el Monte Gargano han tenido lugar cuatro revelaciones distintas. La última se registró en 1656 cuando mucha gente fue rescatada de una epidemia. La intercesión de San Miguel también ha sido confirmada en las grandes victorias sobre los godos en Siponto en el año 490 y sobre los napolitanos en el año 663.
Hay otra oración a San Miguel, la que escribió el papa León XIII el 13 de octubre de 1884, luego de haber tenido una visión terrible, en Misa, del demonio amenazando a la Iglesia. Es también muy poderosa contra el mal: “San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú Príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén”.
Roberto O'Farrill Corona
Octubre de 2011
Publicado en: http://www.golgotaonline.com
lunes, 28 de noviembre de 2011
Introducción a la Nueva Medicina Germánica del Dr. Hamer
El hecho que haya un vínculo entre la psique y la enfermedad ni es un nuevo descubrimiento, ni le pertenece al Dr. Hamer. Citando al Dr. Hamer:
"A través de los milenios, la humanidad siempre ha estado al tanto, en grado más o menos conciente, de que todas las enfermedades en último grado tienen origen psíquico, y esto se convirtió en un patrimonio "científico" anclado firmemente en el legado del conocimiento universal; es meramente la medicina moderna que ha convertido a nuestro ser animado en mera bolsa llenas de fórmulas químicas."
Bienvenidos a la página de Web del Dr. Hamer sobre la Nueva Medicina Germánica.
Si esta es su primera visita, lo siguiente representa una breve introducción:
Hace más de veinte años, el Dr. Ryke Geerd Hamer, un doctor alemán con oficina en Roma, Italia, recibió un llamado telefónico en medio de la noche. Su hijo Dirk, de 17 años había sido baleado durante una vacación en el Mediterráneo. Tres meses más tarde Dirk murió y poco después, el Dr. Hamer, quien había sido sano durante toda su vida, pero totalmente abrumado por esta catástrofe, descubrió que sufría de un cáncer testicular. Sospechando que esto no era mera coincidencia, decidió investigar las historias personales de los pacientes de cáncer para ver si es que habían sufrido algún choque conflictivo, angustia o trauma anteriormente a su enfermedad.
Con el tiempo, y tras intensa investigación con miles de pacientes, el Dr. Hamer finalmente consiguió demostrar que la enfermedad solamente es causada por un choque que nos pilla totalmente desprevenidos. Este último concepto es muy importante. Si de alguna forma conseguimos prepararnos para el evento chocante, evitaremos enfermarnos. De hecho, el Dr. Hamer prefiere no decir ‘cáncer’. Más bien, es una respuesta biológica especial a una situación insólita, y cuando la situación de ‘shock’ se resuelve, el cuerpo se apresa para volver a lo normal. Esta es una versión muy simplificada de los hechos, claro está. Los libros explican el proceso total con lujo de detalles.
Presentó su trabajo a la universidad en Alemania con la cual estaba afiliado. Ellos, sin embargo, sin explorar o comprobar sus hipótesis le pidieron negar sus hallazgos. Como no pudo considerar desdecirse de todo aquello que había comprobado científicamente y sin trazas algunas de duda, rehusó. Como consecuencia le fue quitada la licencia para practicar medicina, situación que persiste hasta el día de hoy. No obstante que la universidad de Tubinga fue ordenada por la corte a que llevara a cabo las pruebas necesarias para comprobar la teoría, este procedimiento jamás fue llevado a cabo.
La vida del Dr. Hamer ha sido un remolino de eventos desde entonces, llevando incluso a una sentencia a encarcelamiento de dieciocho meses en Alemania, que cumplió en celdas que compartía con criminales empedernidos. Gran parte de las contrariedades que sufrió procedían del hecho que las balas que mataran al hijo habían sido disparadas por el príncipe de Saboya, el último rey de Italia. Una situación complicada y delicada, como cualquiera pudiera imaginarse.
El Dr. Hamer cree fervientemente que los métodos presentes para tratar el cáncer son bárbaros, crueles y totalmente innecesarios. Estas opiniones no le generan muchos amigos.
Desde que descubriera la Nueva Medicina Germánica en 1981, el Dr. Hamer ha escrito varios libros sobre esta medicina y sus extraordinarios descubrimientos. Algunos de estos libros han sido ya traducidos a varios idiomas, y el trabajo continua. Muchos médicos europeos practican este sistema bajo cuerda, reconociendo su excepcional capacidad para generar diagnosis.
El hecho de que la medicina “oficial” o “convencional” no de reconocimiento oficial a este sistema es frustrante tanto para el Dr. Hamer como para el público. Esperamos pues que los cambios a este estado de cosas sean iniciados por aquellos que, comenzando a entender la forma en que funcionan sus cuerpos, insistan en que el personal de salud y sus instituciones tomen conciencia de la nueva ciencia.
El trabajo infatigable que ejecutan las terapias alternativas y los libros tales como los que escriben el Dr. Deepak Chopra y el Dr. Andrew Weil, han contribuido enormemente a la toma de conciencia que se hace notable en el mundo, al punto que los doctores y los hospitales comienzan a darse cuenta de estas cosas.
Una vez que Usted haya escuchado al Dr. Hamer hablar en uno de sus seminarios, haya leído sus libros, haya consultado una de sus tablas de las enfermedades, comprenderá que finalmente alguien ha establecido todos los vínculos y ha encontrado todos los enlaces que faltaban.
Con el paso del tiempo se espera que este trabajo pueda ser explicado de manera que “cualquier persona inteligente, aun careciendo de entrenamiento especial” pueda comprender. Queda mucho por hacer. Nuestra esperanza es que estas páginas le traerán consuelo, esperanza y optimismo.
Más información en :
martes, 20 de septiembre de 2011
EL CODIGO SECRETO DEL CORAZON
Siempre se nos ha dicho que el corazón ama y siente pero, ¿es posible que también piense, recuerde, se comunique con otros corazones, ayude a regular la inmunidad y contenga información almacenada circulando a través de nuestro cuerpo? Recientes investigaciones sobre la memoria celular apuntan a que es el corazón y no el cerebro el recipiente de los secretos que conectan la mente, el cuerpo y el espíritu.
Primum vivens, ultimum moriens
"Nunca estuve interesada en el sexo. Ni siquiera pensé mucho en eso, pero ahora agoto a mi marido. Deseo hacer el amor todas las noches y, a veces, me masturbo dos o tres veces al día. Antes odiaba los vídeos X, pero ahora los adoro. Me siento como una mujerzuela y cuando estoy de buen humor, realizo un striptease para mi marido. Jamás había hecho algo parecido antes de mi operación. Cuando le comenté esto a mi psiquiatra, me dijo que era una reacción a los medicamentos y porque ahora tengo un cuerpo más sano. Posteriormente he descubierto que mi donante de corazón era una chica que trabajaba en un topless y actuaba como profesional a domicilio. Creo que he adoptado su orientación sexual, y mi marido también lo piensa así".
Por extraño que pueda parecer, este relato de una mujer de 35 años a quien se le trasplantó el corazón de una prostituta de 24 años no es el único en su género. Desde principios de los años setenta se vienen recogiendo informes de personas que tras un trasplante de corazón alegan haber adquirido gustos, hábitos, aptitudes y memorias de los donantes muertos. Hasta ahora sólo se han publicado un par de libros que recogen dichas experiencias, pero el fenómeno ya suscita una polémica parecida a la surgida hace más de veinte años con las experiencias cercanas a la muerte.
Uno de estos libros, A Change of Heart, de Claire Sylvia, recoge los cambios experimentados por la autora a raíz de una operación de trasplante; otro más reciente, El código del corazón (Ed. Edaf), de Paul Pearsall, se enfrenta abiertamente a un dogma de la moderna ciencia médica: la dependencia que tiene la memoria del sistema nervioso central.
Aunque tal dogma descarta por completo la posibilidad de que los hábitos puedan modificar estructuras bioquímicas que afecten al tejido del corazón, Pearsall no parece albergar dudas que el corazón, además de constituir el centro de energía más importante del cuerpo, es al mismo tiempo un mensajero del código que representa el alma. Una propuesta tan provocadora como la suya ha supuesto que se le acuse de perjudicar al movimiento de trasplante de órganos porque hace pensar que el corazón es mucho más que una masa de células biomecánicas. También se ha calificado a Pearsall de gurú prolífico de la auto-ayuda, pero en todo caso, su último libro ofrece una perspectiva novedosa en un campo que la ciencia no ha explorado todavía suficientemente.
Cardiología energética
Además de basarse en su experiencia personal – la victoria obtenida por su corazón sobre un cáncer que padeció –, en las lecciones aprendidas de los pueblos indígenas y las culturas milenarias, así como en los relatos de pacientes trasplantados de corazón, Pearsall recoge en su obra las teorías e investigaciones del neurólogo y psiquiatra Gary Schwartz y la psicóloga y codirectora del Laboratorio de Sistemas Energéticos Humanos de la Universidad de Harvard, Linda Russek, en cardioenergética. Este campo de investigación se basa en que la energía y la información son intercambiables y la infoenergía es transportada y comunicada primariamente por el corazón.
Es probable que estos factores influyan en las transformaciones profundas y en las memorias anómalas que experimentan los trasplantados, pero eso no excluye la posibilidad de que el corazón posea un código infoenergético sutil (energía L) que contenga memorias codificadas que conserva cuando es trasplantado. Tal vez, la clave del código esté en esa energía L, que baña el corazón.
La escurridiza energía "L"
Por desgracia, la energía L o quinta fuerza propuesta por Pearsall es extremadamente sutil e imposible de medir con los instrumentos científicos actuales. No obstante, Pearsall sugiere que los efectos de la misma son ilimitados: viaja más rápidamente que la luz y genera efectos no localizados como la telepatía, la curación a distancia y el poder de la oración intercesora. Y, sobre todo, el corazón está formado exclusivamente por energía L y comunica y lleva su propia forma, aunque de un modo torpe, al campo electromagnético creado por él. Este campo es cinco mil veces más potente que el electromagnético cerebral, por ello es posible que el corazón, gracias a su enorme energía potencial, sea el centro principal de conducción de la energía L.
La mayoría de los profesionales de la salud no reconocen la existencia de esta energía. Cuando preguntamos al psicoanalista y quinesiólogo Juan A. González qué opina sobre las ideas de Pearsall en relación a la hipotética energía L y la posibilidad de que el corazón sea el centro principal de conducción de la misma, responde: "Si negáramos la existencia de una energía que lleva información por todo el organismo, estaríamos negando también la existencia de los meridianos de acupuntura y la de los cuerpos sutiles. Estos cuerpos están implicados en la concepción de la salud y están unidos entre sí por algo que llamamos el cordón de plata, que está conectado al cuerpo por el corazón. Experimentalmente sabemos que la conexión está exactamente en el punto BP21, que es el del meridiano bazo-páncreas, el más cercano al corazón, pero esto no confirma que este órgano contenga un código que indique quiénes somos".
Aposento de luz
Debido a que el latido del corazón responde inmediatamente a las variaciones en el estado mental - por ejemplo, en momentos de extrema ansiedad, tensión y terror, palpita, y el pulso se acelera - se convirtió en muchas culturas no sólo en el asiento de las emociones, sino en el del alma. Así se dice que dos hilos de energía conectan la forma del hombre con su alma: el primero es el de la consciencia, anclado en la glándula pineal de la cabeza; el segundo o hilo de la vida se ancla en el corazón, en el nódulo sino-auricular, una masa de tejido que gobierna el latido cardiaco. Este nódulo recibe fibras del nervio vago y se denomina en la tradición bíblica el "sendero para el aliento del Espíritu Santo".
También los hindúes consideraban al corazón la morada del principio divino. En los escritos tántricos, el corazón es llamado el "pequeño loto de ocho pétalos", asiento de Brahma, o centro de la consciencia espiritual del hombre. Según esta visión, el nirvana se alcanza cuando la consciencia se centra en el germen de Pragna, que se encuentra en el chakra Anahata, el del corazón.
Los griegos también eran conscientes de que el corazón era la fuente de la vida y de que los diversos aspectos de la misma - los centros de la consciencia llamados los "dioses" - habitaban en el corazón. Esta creencia la tomaron de los egipcios, para quienes este órgano era la morada del alma y no lo extraían del cuerpo durante el proceso de embalsamamiento, a diferencia del cerebro que extraían por las fosas nasales. Salvaguardaban el corazón con sumo cuidado para que acompañara al cuerpo en la otra vida donde sería pesado en la balanza en presencia de Osiris.
Los taoístas chinos consideraban al corazón como un aposento de fuego localizado entre el cielo (la cabeza) y la tierra (el abdomen) y decían que su transmutación llevaba a la inmortalidad.
En la tradición mística occidental, el corazón es la localización de la Luz de Cristo y el propio Jesús animaba a sus discípulos a entrar en silencio en este aposento para conversar directamente con el Padre.
De corazón a corazón
Pearsall también facilita un test de comprobación de la amplitud de la energía cardiaca y un inventario cardio-sensitivo para evaluar la capacidad individual de escuchar el código de nuestro corazón y para conectar incluso con el inconsciente colectivo, es decir, "sintonizar con otro plano que se encuentra más allá del nivel en el que el cerebro se siente más confortable, el de la energía sutil L que danza entre todos los sistemas".
Isabela Herranz
lunes, 5 de septiembre de 2011
Ley de la Sincronicidad.
Por Caroline Myss.
Como muchos de ustedes saben, me encanta la buena conversación. Para mí, una cena con gente que sabe cómo hablar sobre temas deliciosos, es uno de los grandes placeres de la vida. Ni siquiera tengo que incluir la cena – la lanzo por ahí. Una buena conversación puede tener lugar en cualquier lugar y a cualquier hora. Lo que hace a una conversación "grandiosa", por así decirlo, al menos para mí - es que mi imaginación se anima, o me inspira a pensar en algo de una manera que yo no había considerado antes, o me entero de nuevos hechos o descubro un nuevo campo de información, o me encuentro con alguien que piensa de una manera que es tan única que sólo quiero escuchar y observar su mente en acción. Por lo que el otro día tuve la oportunidad de tener una de esas conversaciones grandiosas y deliciosas con alguien que tenía la imaginación y la profundidad y la sabiduría, y así que nos embarcamos en una discusión sobre la naturaleza de las leyes místicas. La conversación no comenzó precisamente en ese tema. Se inició con la pregunta que él me hizo: "¿Estás más fascinada por lo que puedes ver ó por lo que no puedes ver?"
Ahora, ¿cuánta gente crees que podría preguntarte eso?
Todos hemos experimentado eventos sincrónicos - algunas a pequeña escala, algunas a gran escala. Se pasan todo el tiempo. ¿Puede una persona influyir en la Ley de sincronicidad? ¡Qué fascinante es esa pregunta! ¿Qué hace a un evento sincrónico o un momento de encuentro? Y ¿algunas personas son más receptivas a los eventos sincrónicos que otros? Todas esas preguntas son dignas en una tarde de conferencia (y es por eso que estoy haciendo un taller sobre las Leyes Místicas en Abril), pero voy a tratar cada uno de ellos en breve. (Otras Leyes Místicas incluyen las leyes que rigen la desaparición y el destino, las leyes místicas de curación y la Ley Mística de la transformación).
La ley de la sincronicidad, entonces, es una de las muchas leyes místicas que gobiernan el mundo invisible. Estas leyes Místicas trabajan en asociación con las leyes del mundo físico, tales como el movimiento, velocidad, gravedad, etc. Las leyes Místicas trabajan de manera sutil, pero son tan íntimas como la respiración. ¿Cuándo no estamos "pensando" o "reaccionando emocionalmente" o estresados o sin estrés o creando o enojados o no enojados o enamorados o el corazón roto? Estamos, en otras palabras, siempre "en movimiento psíquico" y nuestra energía es por lo menos una parte de la sustancia de estas leyes funcionando en nuestras vidas.
Al igual que los atletas que experimentan un alto peso en una experiencia en una cumbre, es posible tomar muestras de esa misma sensación cuando te das cuenta que estás en medio de un evento sincrónico. Inmediatamente, tus sentidos están más alerta a medida que saltas por encima del medio ambiente. Te encuentras digitalizando los detalles minúsculos, cada uno en la reserva de un potencial significado simbólico. Al instante comienzas a preguntarte sobre el "significado" de esos momentos en particular por sobre los otros momentos ordinarios del día en que no ocurrió nada sincrónico. Este tipo de preguntas levantan tu pensamiento sobre el suelo. ¿Dónde? A alturas místicas - un evento sincrónico en última instancia, hace que te preguntes sobre el propósito, sentido, significado y el destino. Por supuesto, tu asombro no siempre será abrumador en cada evento sincrónico, pero porque son, en esencia, chispas místicas - una fusión de los reinos psíquicos y físicos reunidos - estás experimentando una ley mística en movimiento actuando directamente a través del corredor de tu vida. Y eso es impresionante.
1.¿ Puede una persona influenciar actos de sincronicidad, es decir, algunas personas son más propensas a experimentar eventos sincrónicos, y si es así, por qué? Nos pueden influir e influyen todas las leyes místicas, como la Ley de la sincronicidad. Esta ley en particular parece estar mucho más animada en torno a una persona que carece de una historia pesada emocional / mental / psíquico. Dicho de otra manera, una persona que vive sobre todo en "tiempo presente" está viviendo en armonía con los activos naturales de esta ley.
2. La Adaptabilidad y la habilidad de responder son dos cualidades que parecen magnetizar la sincronicidad. La voluntad de una persona para adaptarse a la oportunidad que un evento sincrónico presenta con vacilación mínima salta justo hacia la magia del momento. Esa persona tiene "la capacidad de responder-". Este es un gran problema ya que la mayoría de la gente duda en exceso y tiene cautela y temor por las consecuencias de sus acciones. Como resultado, la mayoría de las personas buscan continuamente en su pasado en busca de inspiración en cuanto a lo siguiente para elegir, y muchas veces terminan estancándose. La capacidad de reconocer una oportunidad como una colocación divina de sincronicidad, y luego responder a ese momento de una manera que, debido a esa oportunidad asegura a una persona a un "seguimiento" de experiencia sincrónica, o si no, a una serie de ellas. Se trata de una persona que está viviendo ahora en el flujo de una ley mística.
3. Una persona no puede hacer que sucedan un cierto tipo de eventos sincrónicos. No tenemos ningún control sobre los tipos de eventos o el tiempo de ellos.
4. El por qué y cuándo ocurren eventos sincrónicos parece estar conectado con los puntos de elección más o menos en la vida de una persona. La importancia de estos puntos de elección varía, pero el denominador común es que un momento sincrónico o la experiencia es un punto de elección.
5. Tú como variable activa debes tomar el tiempo para reflexionar acerca de si tú eres un ancla psíquica en tu propia vida o de alguien que es capaz de una respuesta inmediata y dinámica. Esta es una cuestión digna de horas y horas de reflexión y no sólo en cuanto a la ley de sincronicidad, pero todas las demás leyes místicas. En concreto, alguien que lucha con el cambio, que teme a lo desconocido y a nuevas ideas y sugerencias, se debilita o agota el campo de la energía requerida para eventos sincrónicos.
Continuando con la conversación:
Mi amigo y yo charlamos durante bastante tiempo sobre la Ley de Sincronicidad y mi observación sobre, cómo estar en presente, aumenta la probabilidad de eventos sincrónicos. ¿Cómo no puede suceder eso? Es tan enérgicamente lógico. Por supuesto, la conversación tuvo que incluir esta pregunta: ¿y sabe la gente cuando están saboteando un evento sincrónico? Cuestión fascinante. Voy a tener que pensar en eso y guardar la respuesta para mi próximo taller sobre las leyes místicas.
Mientras tanto, permítanme dejarles con esta idea: Cuando un evento/momento sincrónico se produce, lo hace porque algunos elementos de la esfera psíquica y física empatan. Yo siempre lo tomo como una señal de que estoy en una encrucijada, un punto de elección. Esta decisión no puede ser enorme - o puede ser. Pero yo siempre me pregunto en un momento sincrónico, "¿Qué elección me ocurre?" Y luego actúo en consecuencia.
Este universo es un místico país de las maravillas, por decir lo menos. Así que los dejo con la pregunta que inició la conversación con mi amigo muy querido, "¿Te sientes más fascinado por lo que se puede ver, o por lo que no puedes ver?" Reflexiona sobre eso, ahora imagina que no hay tal cosa como un espacio vacío.
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